miércoles, 9 de diciembre de 2009

He aprendido que no importa cuanto quieras. Algunas personas simplemente no corresponden tu cariño. He aprendido que toma años construir la confianza y solo segundos para destruirla, He aprendido que no es lo que tienes en la vida sino a quien tienes lo que cuenta. He aprendido que te la puedes arreglar con encanto pero tan sólo por quince minutos. De allí en adelante, es mejor que sepas algo. He aprendido que no te debes comparar con lo mejor que otros pueden hacer sino con lo que tú mejor puedes hacer. He aprendido que no es lo que le pasa a la gente lo que es importante. Es lo que hacen al respecto.He aprendido que puedes hacer algo en un instante que te dará dolor de cabeza de por vida. He aprendido que no importa que tan delgado lo cortes siempre tendrá dos lados. He aprendido que me está tomando mucho tiempo ser la persona que quiero ser. He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar. He aprendido que siempre debes despedirte de los seres amados con palabras de amor. Podría ser la última vez que los veas. He aprendido que puedes llegar aun más lejos de donde piensas que ya no puedes más. He aprendido que o controlas tu carácter o tu carácter te controla a ti. He aprendido que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando se debe hacer sin importar las consecuencias. He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica. He aprendido que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe como mostrártelo. He aprendido que el dinero es una mala manera de evaluar. He aprendido que mis mejores amigos y yo podemos hacer de todo o nada y pasarla bien. He aprendido que algunas veces la gente que tu esperas que te pateen cuando estas caído serán los que te ayuden a levantarte. He aprendido que una amistad verdadera continua creciendo aún en medio de una gran distancia. He aprendido que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y menos que ver con cuantos cumpleaños has celebrado. He aprendido que no debemos cambiar de amigos si entendemos que los amigos cambian. He aprendido que no importa que bueno es un amigo puede herirte de vez en cuando y debes perdonarlo por eso. He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros. A veces debes aprender a perdonarte a ti mismo. He aprendido que no importa que este roto tu corazón, el mundo NO se detiene por tu dolor. He aprendido que sólo porque dos personas discutan no significa que no se amen y tan sólo porque no discutan no significa que lo hagan. He aprendido que dos personas pueden mirar a la misma cosa y ver algo totalmente diferente. He aprendido que no importa las consecuencias. Aquellos que son honestos consigo mismo llegan más lejos en la vida. He aprendido que tu vida puede cambiar en cuestión de horas por gente que ni siquiera conoces. He aprendido que aun cuando piensas que no tienes nada más para dar cuando un amigo llora en ti encontrarás la fuerza para ayudarlo. He aprendido que escribir, es lo mismo que hablar, pueden aliviar dolores emocionales. He aprendido que el paradigma en que vivimos no es todo lo que se nos ha dado. He aprendido que diplomas en una pared no te hacen un ser humano decente. Peor que la convicción del no es la incertidumbre del tal vez, es la desilusión de un casi. Es el casi el que incomoda, entristece, que mata trayendo todo lo que podría haber sido y no fue. Quien casi ganó, todavía juega, quien casi murió está vivo, quien casi amó, no amó. Basta pensar en las oportunidades que se escurrieron, en las chances que se pierden por el miedo. Me pregunto a veces, ¿qué nos lleva a elegir una vida tibia? Si la virtud estuviese en medio término, el mar no tendría olas, los días serían nublados y el arco iris en tonos de gris. La nada no ilumina, no inspira, no aflige ni calma, apenas amplia el vacío que cada uno trae dentro de sí. Ni la fe mueve montañas, ni todas las estrellas están al alcance, pero preferir la derrota previa a la duda de la victoria, es desperdiciar la oportunidad de merecer. Para los errores existe el perdón, para los fracasos, oportunidad; para los amores imposibles, tiempo. De nada sirve cercar un corazón vacío o economizar el alma. Un romance cuyo fin es instantáneo o sin dolor, no es romance. No dejes que la melancolía sofoque, que la rutina acomode, que el miedo te impida intentar. Desconfía del destino y cree en ti. Gasta más horas realizando que soñando, haciendo que planeando, viviendo que esperando, porque aunque quien casi muere está vivo, quien casi vive, ya murió. Se trata de bailar, de cantar, de andar descalzo, de dormir hasta tarde, de compartir tazas, vasos y comidas, de llorar, de discutir, de manejar lejos y no querer volver, de sentirnos volar, de abrazar y volver a abrazar, de besar a tu perro, de hablar por los codos, de imaginar futuros a años luz de distancia, de vivir.

2 comentarios:

  1. "He aprendido que no importa cuanto quieras. Algunas personas simplemente no corresponden tu cariño."

    Acabo de darme cuenta lo mal que debería hacerme esta frase.
    A mi me gusta tu blog Dalia =P

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  2. MUY BUENO TU BLOG!!!! :)
    Te quieroo
    pasa por el mio y de antonia y firmaa!!

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